Hay álbumes que no buscan imponerse a empujones algorítmicos, sino que son lanzados al mar como quien envía un mensaje a la deriva, de una orilla buscando otra orilla. La Théorie des Cordes, de Cuerda Rota, es uno de esos álbumes.
Tomado de su espectáculo musical homónimo, este trabajo recién publicado y grabado en Francia es un artefacto performático que mezcla chanson française, teatro de cabaret y sátira social en siete canciones donde se entrelazan poesía, confesión íntima y una libertad sin complejos que ríe y golpea con ternura afilada. En conjunto, una obra extraña, juguetona y profundamente personal que —como todo lo auténtico— incomoda, provoca y a veces desconcierta.
No es casual que el título de este material evoque la Teoría de cuerdas, esa hipótesis física que postula que toda la materia vibra en hilos invisibles. Aquí, esas cuerdas son también las de una guitarra acústica, las del interior de un piano golpeadas por martillos, las de la garganta que canta… y las del corazón roto que pulsa en cada nota.
Las canciones de este álbum transmiten un ambiente entre habitación antigua y cabaret, entre barricada y cantina. Suenan sin maquillaje sonoro ni ambición de pulcritud artificial, con letras que nos llevan del erotismo al desencanto, de la carcajada a la ternura radical. Todo sin panfletos, pero con una lucidez punzante.
Su cantante, Charlotte Carlotari —a quien entrevistamos anteriormente en Artemagnum—, no canta para el mercado, sino para quienes aún creen que el arte puede ser una grieta por donde entra la vida. Se percibe que su trabajo como educadora, su recorrido teatral, los idiomas que habla y las orillas que une están presentes en cada decisión estética del nuevo álbum de Cuerda Rota, que logra ser —al mismo tiempo— político, cómico, sucio, tierno y, sobre todo, honestamente humano.
🎧 Escucha el álbum completo aquí.





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