En medio de una de las peores crisis políticas de su historia reciente, Georgia se encuentra atrapada en un torbellino de tensiones sociales, legislaciones controversiales y enfrentamientos entre el gobierno y la oposición. Sin embargo, en este panorama sombrío, un grupo ha cobrado protagonismo por su valentía y compromiso con la libertad: los artistas.
La situación política en Georgia ha alcanzado un punto álgido tras la elección del presidente Mijaíl Kavelashvili en un clima de desconfianza en las instituciones democráticas. A esta crisis se suman la aprobación de leyes que restringirían la expresión artística, bajo el argumento de «proteger los valores tradicionales y evitar la influencia extranjera». Estas medidas tendrían un efecto inmediato en obras de teatro, exposiciones y música.
En este contexto, los artistas georgianos han emergido como voces críticas contra lo que perciben como un creciente autoritarismo. Desde bailarines hasta actores y músicos, han utilizado sus plataformas para desafiar las decisiones del gobierno y defender la libertad de expresión. No obstante, su activismo no ha estado exento de consecuencias.
Durante el mes de diciembre de 2024, Natia Bunturi, una reconocida bailarina y actriz georgiana, relató cómo fue brutalmente agredida por la policía durante una manifestación en Tiflis que exigía elecciones justas. «Nunca imaginé que algo así podría suceder en mi país,» compartió Bunturi en sus redes sociales tras recibir golpes en la cabeza que le provocaron heridas visibles.
Otro caso destacado es el de Davit Gabunia, un dramaturgo de renombre, quien fue detenido durante una protesta en Tiflis por supuesta «alteración del orden público». También se reportó la detención del cantante folk Giorgi Shengelia, conocido por sus letras críticas hacia el gobierno, mientras participaba en una marcha pacífica.
El panorama de enero de 2025 ha revelado nuevas formas de resistencia. Más de 100 músicos, liderados por la cantante Nino Katamadze, publicaron un manifiesto rechazando la participación en eventos estatales y exigiendo elecciones transparentes. Este movimiento ha sido replicado por el gremio teatral, donde el 90% de los profesionales afiliados al sindicato se encuentran en huelga. El manifiesto destaca: «Rechazamos cualquier colaboración con un gobierno que reprime la libertad y el arte».
A pesar de la adversidad, la comunidad artística en Georgia se ha mantenido firme. En una reciente conferencia de prensa, un grupo de artistas, liderados por figuras como Katamadze, declaró: «El arte no solo es una forma de expresión, sino también un acto de resistencia. No seremos silenciados».
La situación en Georgia ha captado la atención internacional, y muchos países han instado al gobierno a garantizar los derechos humanos y la libertad de expresión. Mientras tanto, los artistas continúan creando, utilizando sus obras para inspirar y unificar a una nación dividida, un recordatorio del poder transformador del arte en tiempos de opresión.
Fuentes:
• «Daily Georgia protests: Down with pro-Moscow government» – The Militant.
• «Georgian artists respond to the current political situation» – Civil.ge.
• «Natia Bunturi denuncia violencia policial durante las protestas» – Fortuna.ge.
• «Amnistía Internacional denuncia abusos a manifestantes en Georgia» – Amnesty.org.






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